Buscar

¿Por qué elijo mal a mis parejas?

Un conflicto más usual de lo que pensamos y nos preocupa poder empezar a cambiarlo.


“Una golondrina no hace verano” dice el dicho, eso significa que un caso aislado no es indicio de que algo esté definido.

Lo mismo ocurre con nuestras elecciones de pareja, haber tenido una experiencia negativa no quiere decir que estemos equivocados en nuestra forma de elegir a quien nos acompañara. Lo llamativo comienza con la acumulación de “aves” ó de personajes con patrones que se repiten en nuestra vida, esto por lo general termina en la estadarización de frases como “todos los hombres son iguales” y “todas las mujeres están locas”, indicando una falta de responsabilidad propia ante las situaciones que se viven cuando intentamos formar una pareja.

Luego de una acumulación de fracasos, la soledad, comienza a estar más presente en lo cotidiano y todo se reduce a que el único cariño que se recibe es un “me gusta” de Facebook ó un “corazón” de Tinder, en algunos casos uno se puede refugiar en las amistades pero evitando las situaciones incómodas como las salidas de parejas donde recordamos lo solos que estamos y tratamos de ver “lo mal que se llevan” para sentirnos mejor y la cama se transforma en un lugar amplio para dormir solos ó para meter a los hijos en un lugar que no les corresponde.

¿Cuál es el motivo de elegir mal a las parejas? Cada historia al igual que cada persona, es única y no se puede hacer un promedio, pero sí podemos pensar que hay algunos patrones personales y sociales que se repiten. Un tema muy recurrente es cuando al conocer a alguien con determinada visión de la vida, pretendemos o queremos amoldar a esa persona a nuestra propia visión, obligar al otro a ser alguien que no es y no quiere ser, es un motivo frecuente de rupturas. Lo mismo ocurre con los celos, en la mayoría de los casos las sospechas son injustificadas, se sospecha de alguien que no deberíamos ya que no tenemos motivos, cuesta mucho darse cuenta, que lo que se esta poniendo en evidencia, son miedos e inseguridades propias, son las sospechas por haber estado del otro lado. Ni que hablar del dinero como instrumento de seducción ó control, en la etapa del noviazgo actúa como una demostración de poder/deslumbramiento hacia el otro, en una etapa de pareja actúa como objeto de dominación, ocurre en la mayoría de los casos discusiones por “¿quién gana más”?, “¿qué haces con tu dinero?” Y otras pantomimas que llevan a situaciones innecesarias. Por último, pero no menos importante, es cuando elegimos a alguien por compromiso familiar o social, cuando debemos satisfacer las demandas de la familia referidas a cómo debe ser una pareja ó la demanda del grupo social al que pertenecemos, buscar a alguien que “encaje”, todo esto termina detonando porque no son nuestras elecciones, sino la de los demás protagonizadas en nuestra vida.

Hay una posibilidad de comenzar a cambiar las derrotas por éxitos, dejar de hacer lo mismo para que ocurra lo mismo de siempre. Te propongo en uno de esos momentos de soledad que tienes, tomar un cuaderno y escribir qué es lo que verdaderamente pretendes de una pareja, cuáles son esos puntos ideales que quieres, cuáles son realmente importantes y cuáles son los que siempre te impidieron avanzar, baja el escudo y sé realista. Define cuáles son los lugares donde siempre te mueves, cuál es tu zona de confort, escribe como sería hacer algo nuevo por primera vez, que te da vergüenza, ¿en qué te has equivocado?, date la oportunidad de conocer a alguien opuesto a lo de siempre, a alguien con quien jamás tomarías un café ¿qué te hace sentir hacer eso? ¿es duro sentirse no amado?, medita sobre tu vida, escribe y toma nota como los demás han influido sobre tí. ¿estás en crisis con tu pareja actual? Toma el mismo método del cuaderno y materializa en dos columnas, aspectos negativos y positivos de tu pareja, fíjate qué es lo que más peso tiene, escribe proyectos que hayan realizado juntos, en qué se han acompañado, cómo es el otro y si verdaderamente lo aceptas tal como es ó lo quieres cambiar a tu gusto, la única respuesta está en ti, estas lineas tal vez puedan orientarte pero recuerda que quien pone el cuerpo eres tú, no tus amigos ni tu familia. Ama, siente, sé original, aprende a pedir ayuda y perdón.

Por JM Grau

0 vistas
Show More

Todos los textos de este stio son originales, de autoría e investigación propia (citar fuente en caso de Copiar). Todos los Derechos Reservados ®. 

  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • YouTube - círculo blanco

Centro Argentino de Hipnosis Clínica en Convenio con:

  • American School of Hypnotherapy

  • Asociación Norteamericana de Hipnosis